Caída del Zarismo.
Una vez lograda la destitución de Nicolás II, el gobierno provisional inicio una serie de reformas tendentes a abrir ciertos espacios, tanto a los liberales como a los socialistas, que habían luchado conjuntamente. Una de las iniciativas más reconocidas por la población fue la destitución de la antigua y represora policía zarista y ese espacio fue cubierto con una milicia popular. Aparecieron diferencias entre los liberales que promovían transformaciones graduales, sumaron algunos de los lideres mencheviques, y los bolcheviques. El bolchevique contaba con intelectuales en su organización, sus propuestas y conocimientos de la realidad rusa.
Lenin, quien elaboró sus Tesis de abril, sobresalían dos planteamientos: la guerra mundial es una competencia entre las grandes potencias y los obreros; y los campesinos no tienen que luchar y ofrendar su vida por los intereses ajenos. Meses después se sumó León Trosthy, quien apoyo a Lenin.
Los bolcheviques reclamaban todo el poder a los sóviets y remarcaban los errores del Gobierno Provisional, sobre todo cuando determinó, en el mes de junio de 1917, lanzar una ofensiva militar contra los alemanes, que fracaso.
El general Lavr Kornilov solicitó al primer ministro autorización para acabar con los líderes subversivos, especialmente los bolcheviques, con el argumento de la necesidad de una dictadura militar en el interior de Rusa. La oportunidad de los bolcheviques había llegado. En efecto, ya desde unos meses atrás Trotsky había organizado una importante fuerza militarizada que, junto a la intensísima propaganda bolchevique a favor de una revolución socialista, controló el intento del golpe militar de Kornilov.
La Revolución Socialista.
En octubre, Lenin regresó a Rusia y junto con los bolcheviques, empezó a preparar la etapa revolucionaria que, según señaló, debía dar el poder al proletariado y a las masas campesinas. Los bolcheviques a través de su comité central decidieron la insurrección armada en busca de poder. El 25 de octubre, el II congreso de Todos los Soviets ratificó los decretos presentados por Lenin referentes a la paz sin anexiones y la expropiación de la tierra y Trotsky anunció el traspaso del poder a los Soviets. El Soviets tenía como presidente a Lenin, Trotsky era ministro de relaciones exteriores y Stalin ministro de interior.
Consecuencias de la revolución Socialista.
El 15 de noviembre de 1917, el consejo de comisarios del pueblo proclamó, mediante la Declaración de los Derechos de los Pueblos de Rusia, el derecho a la autodeterminación de estos, sobre la base de la plena igualdad y soberanía. Se nacionalizaron los bancos y se concedió el control de la producción a los trabajadores. La industria se fue nacionalizando gradualmente. Lenin nacionalizo los bienes de la Iglesia y prohibió la propiedad privada. El régimen de Lenin elimino toda oposición, incluso dentro del mismo Partido Comunista Ruso, que quedó como único partido político y se consolidó la alianza de las repúblicas soviéticas, pero Rusia destacaba como la más importante.
La Nueva Economía Política (NEP).
La nueva economía política NEP adoptada para reactivar la economía, incrementar la producción de alimentos y favorecer la creación de empresas después de la guerra civil, surgió como respuesta la necesidad de crecer al interior de la URSS. Los campesinos después de pagar un impuesto, podían vender sus productos en el mercado; además, se les permitía arrendar su tierra y tener trabajadores a su servicio. En las ciudades se promovió la pequeña y mediana industria, pero el Estado siguió controlando los sectores primordiales; como los energéticos y la industria pesada. La NEP permitió un crecimiento muy importante hacia 1927, puesto que el Estado centralizó los dividendos y maximizó la producción de trigo, petróleo, carbón y acero.
Lenin murió en 1924. José Stalin logró asumir la dirección del gobierno y con base en un programa económico que ya Trotsky había delineado, denominado Plan Quinquenal, modificó la NEP e impulsó su idea de consolidar a la URSS como una superpotencia económica. fue prohibida la huelga bajo mas graves sanciones, y la jornada de trabajo se fijó en siente horas. Se limitó a favorecer las cooperativas y a proporcionar al campesino herramientas y máquinas agrícolas.
Un elemento muy importante en el desarrollo de la economía soviética fue la explotación y la exportación de petróleo.
Hacia 1930 la figura de Stalin se volvió omnipresente, dictatorial, con el partido comunista como vanguardia de los trabajadores teniendo éste, a su vez, a Stalin como Secretario General.
Al finalizar los años treinta la URSS era un país con un fuerte crecimineto económico e industrial, capaz de generar resquemores en los países europeos de tradición lberal.